domingo, 3 de mayo de 2009

El poder de una pesadilla


Cuando era pequeño, solía soñar cosas malas. Cuando eso pasaba corría a brazos de mi madre... contandole lo que me estaba pasando.

Ella me decía- Calma... no pasa nada; es sólo un mal sueño. Duerme y piensa en cosa bonitas.


Pero que pasaba... No era cosa sencilla, pensar en algo diferente y olvidar lo que me habia hecho salír de cama.


Hoy cerraré los ojos como ella me decía. "Así te agarrará más rapido el sueño y te quedarás dormido"... Hoy trataré de hacerlo. Haber que pasa ahora, sin ir a correr a los brazos de mi madre...

No hay comentarios:

Publicar un comentario